julio 30, 2011

AUTOBIOGRAFÍA / Por JOSÉ AGUSTÍN GOYTISOLO

AUTOBIOGRAFÍA / Por JOSÉ AGUSTÍN GOYTISOLO


"Yo fui un mísero afligido desde mi mocedad, siempre lleno de espanto, lleno de tristeza...",
(Salm., 88, 16)



Cuando yo era pequeño

estaba siempre triste,

y mi padre decía,

mirándome y moviendo

la cabeza: hijo mío,

no sirves para nada.



Después me fui al colegio

con pan y con adioses,

pero me acompañaba

la tristeza. El maestro

graznó: pequeño niño,

no sirves para nada.



Vino, luego, la guerra,

la muerte -yo la vi-

y cuando hubo pasado

y todos la olvidaron,

yo, triste, seguí oyendo:

no sirves para nada.



Y cuando me pusieron

los pantalones largos,

la tristeza en seguida

cambió de pantalones.

Mis amigos dijeron:

no sirves para nada.



En la calle, en las aulas,

odiando y aprendiendo

la injusticia y sus leyes,

me perseguía siempre

la triste cantinela:

no sirves para nada.



De tristeza en tristeza

caí por los peldaños

de la vida. Y un día,

la muchacha que amo,

me dijo, y era alegre:

no sirves para nada.



Ahora vivo con ella,

voy limpio y bien peinado.

Tenemos una niña,

a la que, a veces, digo,

también con alegría:

no sirves para nada.



(Salmos al viento)



JOSÉ AGUSTÍN GOYTISOLO


Nació en 1928 en Barcelona, de origen vasco-cubano por parte de padre y catalán por parte de madre.

Una faceta importante en la vida de José Agustín es la de traductor. Tradujo especialmente del catalán y del italiano al castellano.

Entre los autores catalanes traducidos encontramos a Carner, Ferrater, Manent, Riba, Rossselló-Pòrcel, Salvador Espriu, Joan Vinyoli…así como a una serie de jóvenes autores en “Veintiún poetas catalanes para el siglo XXI” (1996). También realizó traducciones de Esenin, Neto, Pasolini, Pavese y Quasimodo.

Un 19 de marzo de 1999, Goytisolo decidió poner fin a su vida arrojándose desde el balcón de su casa.